El alma de este proyecto
somos Pili y Nuria
Esta idea nació en un momento en el que la vida decidió parar nuestro camino por un instante.
A veces la vida nos regala alegrías inmensas. Otras veces nos enfrenta a momentos difíciles que nos transforman para siempre. En nuestro caso, todo empezó con la pérdida del padre de Nuria y con el diagnóstico de una demencia frontotemporal de la madre de Pili. Dos experiencias distintas, unidas por una misma sensación: la necesidad de aferrarnos a algo que nos permitiera sentir cerca a quienes amamos.
En medio del dolor descubrimos que hay objetos que guardan historias. Una camisa, un vestido, una prenda que ha acompañado abrazos, conversaciones, días felices y momentos cotidianos. Prendas que siguen teniendo vida porque están llenas de recuerdos.
Así nació la idea. Transformar esas prendas en ositos únicos, creados con la ropa de personas que han formado parte de nuestra vida. Un objeto que se puede abrazar cuando las palabras no alcanzan.
Con el tiempo entendimos algo importante: la vida no solo se recuerda, también se celebra. Nuestros ositos no son solo para el duelo. También acompañan momentos felices, etapas que merecen guardarse, amor que merece forma.
Cada osito guarda una historia diferente
Porque hay recuerdos que no deberían quedarse en un cajón.
Nosotras los transformamos
en algo que puedas abrazar.